Cómo enfocar la crísis

Las crisis económicas, por más que se prolonguen en el tiempo, no duran siempre (¿o si?).

Creo que lo conveniente no es entrar en discusiones inútiles sobre cuánto va a durar la actual, sino más bien determinar cuáles son las acciones o medidas más adecuadas para luchar contra ella.

¿Pero cómo luchan las empresas españolas contra la crisis, sobre todo las pymes, micro empresas y autónomos?:

1. Reduciendo costes laborales, suprimiendo contratos, regulando el empleo.

2. Posponiendo inversiones o proyectos marginales.

3. Endureciendo los controles financieros (De un tiempo a esta parte, ya se encarga la Banca).

4. Eliminando todo lo posible gastos generales.

Para enfocar adecuadamente la crisis y para gestionar convenientemente la empresa en periodos de crisis, lo primero que hay que hacer es estar preparado. Pero, ¿qué es estar preparado?

La crisis forma parte de un ciclo que tiene varias fases: en cada una de ellas es necesario aplicar unas estrategias y enfoques empresariales diferentes

Mientras unas empresas han implantado agresivos programas de reducción de costes, muchos de ellos de forma indiscriminada y con un impacto negativo importante tanto en la estructura como en el servicio, otras, sin olvidar la contención del gasto, están prestando especial atención a los precios, los productos y los clientes, compartiendo con estos información y riesgos, con ajustes adecuados de las condiciones de pago. Una información selectiva y adecuada para gerencia dará al responsable de la empresa pautas para la toma de decisiones adecuadas a la situación presente, que permitan la supervivencia del negocio (fase de protección o defensiva), hasta que la demanda inicie su recuperación, ya que las empresas más fuertes no sólo son las que van a sobrevivir sino las que van a prosperar (fase de lanzamiento u ofensiva).

La crisis económica que vivimos ha cerrado ya y seguirá cerrando a muchas empresas y dejó, está dejando y dejará a muchos competidores débiles financiera y comercialmente, agravándose esta situación cuando tengan que acometer proyectos de inversión para su desarrollo y adecuación.

¿Qué hacer en una situación como esta?:

1. Estudio y evaluación de las actividades y medios de la empresa (recursos, productos y costes) utilizando medidas que eliminen las distorsiones contables; por ejemplo, medida de la rentabilidad en términos de flujo de caja sobre la inversión bruta.

2. Adopción de medidas drásticas para reducir o eliminar productos o servicios escasamente competitivos o nulos, y volcar todo el potencial en aquellos otros con mayor valor añadido.

3. Modificar y adaptar la estructura de costes, favoreciendo los costes variables sobre los fijos.

4. Llevar a cabo un detallado estudio financiero, funcional y comercial de la empresa fijando, a partir de él las pautas de actuación idóneas para reordenar la estructura financiera, comercial y operativa.

5. Diseñar y poner en marcha un plan de marketing, adaptado a la situación presente que nos permita conocer y aprovechar las oportunidades de mercado existentes.

Se trata, en definitiva, de rediseñar la estructura organizativa de la empresa para hacerla menos rígida y pesada y sí más flexible, con capacidad para adaptar la empresa a la situación presente e ir preparándola para después de la crisis (si es que algún día se acaba), donde, tanto el contorno competitivo como el mercado serán diferentes.

La crisis económica actual nos debe permitir ver más allá del corto plazo e ir preparando la empresa para después, ya que los vencedores serán aquellos que hayan sabido manejar el ciclo económico recesivo.

Evidentemente, para esta necesaria nueva forma de enfocar la realidad de la empresa, en www.organizate.es y en esta misma web puedes encontrar las soluciones de gestión que necesitas.